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MODELO DE GOBIERNO DE DATOS COMO ESTRATEGIA COMPETITIVA


 


En la actualidad, tanto las empresas o negocios dedicados al comercio, los servicios y los giros de negocio, comprenden actividades de transformación y agregan valor (hablamos de la producción, manufactura, desarrollo de tecnología, entre otras). De otra parte, un adecuado gobierno de datos se puede definir como el ejercicio de autoridad y control : planificación, seguimiento y ejecución de dicha gestión. Todas las organizaciones toman decisiones sobre los datos, independientemente de si tienen una función formal o no sobre este.


Si bien no se toma muy en serio este tema, hoy en día el Gobierno de datos es sumamente importante, ya que es un sistema de derecho de decisión y responsabilidades para los procesos relacionados con la información, ejecutado de acuerdo a modelos acordados que describen quién puede tomar qué acciones, con qué información, cuándo, bajo qué circunstancias y usando qué métodos.

El propósito de un programa de gobierno de datos exitoso, es el de mejorar la calidad y la reutilización de los mismos en toda la organización. Esta debería ser la visión a largo plazo de la empresa, consolidando el gobierno de datos como una función más dentro de la organización.


El gobierno de datos es un pilar fundamental para toda empresa o negocio. En la actualidad, debido a que las disciplinas de la gestión están fragmentadas y mal entendidas, la inteligencia de datos nos puede proporcionar el término general para ayudar a las organizaciones a encontrar, comprender y aprovechar al máximo todos esos activos.


Los objetivos del gobierno de datos para las empresas de todo rubro que los usan deben ser los siguientes:

  • Crear una cultura organizacional centrada en la información.
  • Desarrollar y fortalecer el programa de gobierno de datos, mediante la adopción de un proceso de solicitud de acceso e información administrada de forma centralizada.
  • Garantizar la seguridad de la información adecuada y eficaz.
  • Mejorar la calidad y la utilidad de la información haciéndola más oportuna, más precisa, más completa y más accesible.
  • Reducir los costos de administrar la información.


Las empresas, sobre todo las de producción, deben enfocar sus esfuerzos en el gobierno de datos para respaldar la estrategia y los objetivos organizacionales y es más efectivo cuando se trata de un esfuerzo organizacional, en lugar de ser un acto aislado en un área funcional en particular.

El desarrollo de objetivos, principios y políticas derivados del gobierno de datos guiará a la organización hacia el futuro deseado.

Los objetivos, principios y políticas suelen ser redactados por especialistas en gestión de datos, luego los administradores de datos, quienes revisan y refinan. Finalmente, el comité de gobierno de datos realiza la revisión final y adopción.

La disciplina inherente a la implementación de un gobierno de datos requiere que las personas cambien sus comportamientos e interacciones. Las empresas deben de implantar un programa de gestión del cambio ya que es fundamental para impulsar los cambios de comportamiento y conciencia que son necesarios para sostener el Gobierno de datos.


Para contrarrestar la resistencia o el desafío de una larga curva de aprendizaje, un programa de gobierno de datos debe ser capaz de medir el progreso y el éxito, a través de métricas que demuestran cómo los participantes han agregado valor y alcanzado los objetivos.


La empresa o negocio debe implementar una serie de indicadores de gestión de información, toda la organización debe de ser consciente de la importancia de estos indicadores y que, sin métricas cuidadosas, es muy difícil saber si el programa está logrando sus metas. Una métrica debe ser real y objetivamente medible, como el impacto en el negocio de la mejora en la calidad de datos para un proceso en particular.


Finalmente, la implementación de un plan de gobierno de datos de forma exitosa, desde diseñar las normas hasta exigir y lograr su cumplimiento, requiere una necesaria adaptación del mismo a las características de cada empresa o negocio, para conseguir tanto su idoneidad como una efectiva ejecución a lo largo del tiempo.


El desarrollo de una hoja de ruta para la implementación de un plan de gobierno de datos servirá en primera instancia para determinar el nivel de madurez de la empresa. De hecho, será un primer paso fundamental a partir del cual poder diseñar el plan de actuación adecuado para un caso concreto, pues a partir de esos resultados obtendremos una visión clara sobre las fortalezas y debilidades.


A partir de esta información podemos establecer un punto de partida y también un objetivo final para que el nivel de gobernabilidad de datos sea el mejor posible. Se trata, en suma, de obtener valor del negocio, pero siempre dentro de lo posible, acercándonos a ese equilibrio ideal entre las necesidades y el presupuesto, tanto a corto como a mediano y largo plazo.


Por lo tanto, la hoja de ruta proporcionará objetivos y un ritmo para el cambio dentro de los flujos de trabajo priorizados y estará acompañada de un enfoque para medir el progreso. El objetivo es mejorar progresivamente los procesos que sustentan la estrategia de datos. 



Ing. Sidney Aaron Santana Carbajal 

Docente del IEST John Vonn Neumann